29/3/17

¿Por que leemos...?

¿Por qué leemos, si no es con la esperanza de poner al desnudo la belleza, de intensificar la vida, de sondear sus misterios más profundos? ¿Puede el escritor aislar y dotar de vida nueva a todas aquellas experiencias que más hondamente afectan a nuestro intelecto y nuestro corazón? ¿Por qué leemos, si no es con la esperanza de que el escritor magnifique y dramatice nuestros días, de que nos proponga la posibilidad de un sentido pleno, y de que infunda en nuestro ánimo los misterios más profundos, de modo que así podamos sentir de nuevo su majestad y su poder?"
Vivir, escribir, Annie Dillard

26/3/17

Cambio.....



Cambio besos por abrazos y miradas por sonrisas.
Cambio tiempo por espacio y soledad por compañía.
Cambio mis noches de insomnio, por la claridad de tus días.
Y si me das a elegir,
cambio la eternidad de mi muerte, por un minuto de tu vida.
William Osorio Nicolás

26/2/17

Hombres sin mujeres


Llegaba a una hora relativamente temprana con un libro bajo el brazo, que leía apoyándolo en la barra. Volúmenes gruesos. Nunca lo había visto con libros de bolsillo. Cuando se cansaba de leer (seguramente se habría cansado), alzaba la vista de las páginas y observaba una por una las botellas de alcohol alineadas en la estantería de enfrente. Como si admirase animales exóticos disecados procedentes de países lejanos."
Hombres sin mujeres, Haruki Murakami”

24/2/17

Nada sucede dos veces


Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan."


Wislawa Szymborska”

Imagen: Mario Steigerwold

22/2/17

Una soledad demasiadoo ruidosa




..yo, cuando me sumerjo en la lectura, estoy en otra parte, dentro del texto, me despierto sorprendido y reconozco con culpa que efectivamente vuelvo de un sueño, del más bello de los mundos, del corazón mismo de la verdad."
Una soledad demasiado ruidosa, Bohumil Hrabal”