23/4/16

San Jordi

Sabía escuchar. Y sabía leer. No los libros, eso lo sabe hacer cualquiera, sabía leer a la gente.
Alessandro Baricco
Imagen: odel 
 
Feliz dia

25/3/16

Lo que le falta al tiempo


En realidad los seres humanos somos tan poca cosa. Vivimos porque no nos queda más remedio. Caímos en esta trampa, en esta leonera hambrienta. Todos quieren algo de ti: la rebatiña, la repartición de los cuerpos, de las almas... un rato de pasión, cariño, atención, compromiso, tus palabras. Tu esfuerzo, la fama, tu silencio, tu alegría... hasta tus pensamientos y tu futuro, que no sabes si existirá. Todo para todos y al final para nadie. Porque en la repartición nos volvemos jirones. Aquel altruismo de dar sin esperar no existe. Queremos ser fuertes y terminamos siendo de una blandura insoportable. Queremos ser inteligentes y sólo somos unos pobres animales perdidos en esta desconcertante jungla de enanos. La estúpida comedia de parecer por no saber qué ser.... Algo me dice que tu tiempo era distinto al mío. Que tú no estabas como yo, hecha a pedazos. Que no te tocaba cada noche recoger los trozos sueltos y pegarlos, para salir a la calle como si nada."
Lo que le falta al tiempo.

Ángeles Becerra

22/3/16

Eleccion


"Los libros son como los amigos, no siempre es el mejor el que más nos gusta"

Jacinto Benavente

20/3/16

Ultima primavera


La luz bajaba desde la colina.
El sonido de un tren, un paso que he perdido.
Juventud, herida de otro tiempo,

te alejas soñolienta
como una verde lámpara sepultada en la noche...

Algo silencioso
estaba junto a mí. La lluvia
penetraba los techos perfumados.
Juventud, perdiste tu campana antigua,
tu yelmo mágico,
tu vara transparente.

Ésta es mi habitación. Ésta tu llama.
Éste el vestido. Ésta tu cintura.
«Tu nombre», dijiste, «se ha perdido en la sombra.
Búscalo más allá, detrás de las colinas».

Era yo el que cantaba.
Nadie ha de saciar nuestro encuentro perdido.
Me perdí en el bosque. Partiste a los canales.
La luz bajaba desde la colina.

Miguel Arteche

12/2/16

La Lluvia




La lluvia, el viejo libro y tu recuerdo,
oh amigo, me han llenado de tristeza.
Se diría que en estas claras páginas
que están compenetradas de tu ausencia
vive un poco de tu alma, de tus ojos,
de tu sonrisa entre viril y tierna.
Y pienso que este libro, amigo mío,
es el único lazo que en la tierra une
mi vida frágil a la tuya deliciosa y serena.
Lentamente he cerrado el viejo libro
y el alma toda se me ha vuelto niebla.

Emilia Bertole