18/5/17

Rincones de lectura




Si un libro se puede leer impunemente, no vale la pena tomarse el trabajo. Cuando los libros están de veras vivos, respiran; y uno se los pone al oído y les siente la respiración y sus palabras son contagiosas, peligrosamente, cariñosamente contagiosas…"
Eduardo Galeano


He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos” (Thomas de Kempis) 
Imagenes:Odel

4/4/17

Esos relojes que los padres dejan


Esos relojes que los padres dejan al morir a sus hijos
todavía con el calor de su pulso,
ese único objeto suyo que todavía late y pueden traspasar,
esos relojes que van a seguir generosamente midiendo
una hora que ya no les pertenece,
esa única supervivencia suya que entregan a los hijos,
cuando la vida ya a ellos nada les regala,
lo tan modesto de ese regalo, lo tan efímero,
lo leve de ese gesto, es de pronto tan enorme
como el corazón del tiempo que sigue y seguirá ya sin todos,
la dádiva del Padre, inmedible, latiendo.

Fina Garcia Marruz

2/4/17

La sociedad literaria.....


"Parece tan nuevo y tan flamante
como si nadie lo hubiera hojeado,
pero alguien lo ha leído:
se abre espontáneamente por sus pasajes más bellos,
y el fantasma de su anterior propietario
me señala párrafos que jamás he leído antes"
Helene Hanff

31/3/17

Fluir

Dices belleza y todo se ilumina.
Deja que el tiempo fluya lentamente
entre el paisaje y tú
y que el silencio ponga acentos
de leve melancolía en casa cosa.


La blanda quietud que te rodea poco a poco
acoge aquel misterio
que te une a todo y a todo te incita.
No pienses jamás que es tarde, ni hagas preguntas.
Ahógate de horizontes.
  Agotado.
en cada gesto te sentirás renacer.
Miquel Martí i Pol

29/3/17

¿Por que leemos...?

¿Por qué leemos, si no es con la esperanza de poner al desnudo la belleza, de intensificar la vida, de sondear sus misterios más profundos? ¿Puede el escritor aislar y dotar de vida nueva a todas aquellas experiencias que más hondamente afectan a nuestro intelecto y nuestro corazón? ¿Por qué leemos, si no es con la esperanza de que el escritor magnifique y dramatice nuestros días, de que nos proponga la posibilidad de un sentido pleno, y de que infunda en nuestro ánimo los misterios más profundos, de modo que así podamos sentir de nuevo su majestad y su poder?"
Vivir, escribir, Annie Dillard