31/12/11

Mientras coso





......y mientras coso
replegada en mis sueños
termina el año

Fukuda Chiyo-ni

Imagen:Kuroda Seiki

30/12/11

La Isla


Tus caricias. El mar. Los cocoteros.
La sábana enredada entre tus piernas.
El maitre del hotel, su voz de frío:
«Veinticuatro horas, ¡ya sabe!».
Supe que un día era un plazo inconcebible,
que tan sólo unas horas bastarían.
Conocí el huracán, la madreselva.
Conocí el ancho cielo interminable.
Conocí las espadas y el enigma,
la boca del dolor, la del deseo,
la súplica que anuncian los labios no besados,
qué tibio el corazón cuando se precipita.
Cuantas mujeres hay en este mundo
las conocí por ti. En ti dormían.

De "Las cartas marcadas"

Eduardo Garcia

Imagen: Pang Maokun

28/12/11

El sonido de su esencia



"Todo ser humano en su alma tiene un sonido muy bajito. Es el sonido de su esencia, de su ser. Y si los actos de su vida no coinciden con esa nota, esa persona no puede ser feliz."


Nikita Mijalko

Imagen:Thomas Wilner

26/12/11

Amo mi cuerpo



Amo mi cuerpo cuando está con tu cuerpo,
es un cuerpo tan nuevo
de superiores músculos y estremecidos nervios.
Amo tu cuerpo, amo sus actos,
amo sus preguntas, amo, palpar las vértebras
de tu cuerpo y tus huesos y la estremecida
firme suavidad a la que quiero
una y otra vez besar, amo este beso,
esto y aquello de ti,
quiero frotar suavemente el sacudido vello
de tu eléctrica piel, y lo que sea acabe
en dividida carne... y los grandes ojos, trozos de amor,
y tal vez la estremecida emoción
tan siempre renovada de estar sobre ti.


E.E. Cummings

Imagen:Tomasz Rut

15/12/11

La Sonrisa Etrusca


"¡Qué hermosa vida!", goza el hombre, sintiéndose acariciado por esos ojos...

Su mano se mueve hacia ella bajo las sábanas, pero se inmoviliza antes de tocarla, en cuánto percibe una tibieza en el lienzo.

Allí se detiene como un peregrino ante el santuario final, mientras se deja mecer en las ondas tranquilas del aroma femenino.

Sus párpados, al cerrarse poco a poco, van adoptando una expresión final de beatitud.

Ya dormido, la mujer inmóvil le sigue contemplando enternecida.

Sonrisa de niña descubriendo al hombre; mirada de madre ante el hijo en la cuna; emocionada serenidad de hembra colmada por su amante.



La sonrisa etrusca (1985)-Jose Luis Sampedro.

Imagen :Rossana Stagnaro Frias

7/12/11

Olvido


"Si uno no olvidara nada, tampoco podría recordar nada. El olvido es un océano en el que flotan las islas de la memoria y, dentro de ese océano, hay corrientes, remolinos y profundidades insondables. A veces emergen bancos de arena que se incorporan a las islas; otras simplemente desaparecen."


El sabor de las pepitas de manzana -Katharina Hagena,

Imagen:Elihu Vedder

4/12/11

Ternura





Si alguna vez te sobra

algún pequeño hueco en tu ternura

ocúpalo conmigo.

prometo estar en él callado y quieto

como una sombra.


Rafael de Cózar

Imagen:Erhand Lobrein

30/11/11

Mascara


Esta mañana fue difícil

colocarme la máscara

No lograba encajarla conmigo

Tal vez llegó el momento

de cambiarla.

De "Pulso interno"

Mª Clara Gonzalez

28/11/11

La ciudad que me gustaría vivir


Es una ciudad silenciosa al atardecer,cuando


las pálidas estrellas despiertan de su desmayo,

y ruidosa al mediodía con las voces

de filósofos orgullosos y mercaderes

que traen terciopelo de oriente.

Arden en ella los fuegos de las conversaciones,

pero no las piras.

Las iglesias antiguas, piedras enmohecidas

de una vieja oración, son su lastre

y su cohete espacial.

Es una ciudad justa,

donde no se castiga a los extranjeros,

una ciudad de memoria rápida

y de lento olvido,

tolera a los poetas, a los profetas les perdona

su escaso sentido del humor.

Es una ciudad construida

según los preludios de Chopin,

reducidos a la tristeza y la felicidad.

Pequeñas colinas la rodean

en un ancho anillo; allí crecen

fresnos de campo y el esbelto álamo,

juez en la nación de árboles.

Un río impetuoso atravesando el centro


de día y de noche murmura saludos

misteriosos de las fuentes,

de las montañas, del azul del cielo.


Adam Zagajewski.

Imagen:Ramón Subercaseaux

25/11/11

Carta de Framz Kafka a Felice Bauer


Una vez me escribiste que te gustaría estar sentada a mi lado mientras escribo; pero piensa que en ese caso sería incapaz de escribir...Escribir significa abrirse por completo...Por eso nunca puede uno estar lo suficientemente solo cuando escribe; por eso nunca puede estar rodeado del suficiente silencio cuando escribe, y hasta la noche resulta poco nocturna. Por eso nunca dispone uno de bastante tiempo, pues los caminos son largos y es muy fácil extraviarse...Muchas veces he pensado que la mejor forma de vida, para mí, consistiría en recluirme en lo más hondo de un sótano espacioso y cerrado, con una lámpara y todo lo necesario para escribir. Me traerían la comida y me la dejarían siempre lejos de donde yo estuviera, tras la puerta más exterior del sótano. Ir a buscarla, en camisón, a través de todas las bóvedas del sótano, sería mi único paseo. Luego regresaría a mi mesa, comería lenta y concienzudamente, y en seguida me pondría otra vez a escribir. ¡Las cosas que escribiría entonces! ¡De qué profundidades las arrancaría!"


Carta de Franz Kafka a Felice Bauer

24/11/11

Tiempo


“Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene limites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos”.

Facundo .Cabral

23/11/11

EL camino.....




¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? -Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar, dijo el Gato. No me importa mucho el sitio, respondió Alicia. Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes, le contestó el Gato.

Lewis Carroll-Alicia en el pais de las maravillas

21/11/11

Casualidades

Casualidades

"Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta.

Estoy esperando la casualidad de mi vida,

la más grande.

Y eso que las he tenido de muchas clases.

Sí, podría contar mi vida uniendo casualidades."


Los Amantes del circulo polar-Luis Meden



17/11/11

Experiencia del Amor



" Ante todo, el amor es una experiencia compartida por dos personas, pero esto no quiere decir que la experiencia sea la misma para las dos personas interesadas. Hay el amante y el amado, pero estos dos proceden de regiones distintas. Muchas veces la persona amada es sólo un estímulo para todo el amor dormido que se ha ido acumulando desde hace tiempo en el corazón del amante. Y de un modo u otro todo amante lo sabe. Siente en su alma que su amor es algo solitario. Conoce una nueva y extraña soledad, y este conocimiento le hace sufrir. Así que el amante apenas puede hacer una cosa: cobijar su amor en su corazón lo mejor posible; debe crearse un mundo interior completamente nuevo, un mundo intenso y extraño, completo en sí mismo. Y hay que añadir que este amante no tiene que ser necesariamente un joven que esté ahorrando para comprar un anillo de boda: este amante puede ser hombre, mujer, niño; en efecto, cualquier criatura humana sobre esta tierra. Pues bien, el amado también puede pertenecer a cualquier categoría. La persona más estrafalaria puede ser un estímulo para el amor. Un hombre puede ser un bisabuelo chocho y seguir amando a una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw dos décadas atrás. Un predicador puede amar a una mujer de la vida. El amado puede ser traicionero, astuto o tener malas costumbres. Sí, y el amante puede verlo tan claramente como los demás, pero sin que ello afecte en absoluto la evolución de su amor. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor turbulento, extravagante y hermoso como los lirios venenosos de la ciénaga. Un buen hombre puede ser el estímulo para un amor violento y degradado, y un loco tartamudo puede despertar en el alma de alguien un cariño tierno y sencillo. Por lo tanto, el valor y la calidad del amor están determinados únicamente por el propio amante. Por este motivo, la mayoría de nosotros preferimos amar que ser amados. Casi todo el mundo quiere ser el amante. Y la verdad a secas es que de un modo profundamente secreto, la condición de ser amado es, para muchos, intolerable. El amado teme y odia al amante, y con toda la razón. Pues el amante está tratando continuamente de desnudar al amado. El amante implora cualquier posible relación con el amado, incluso si esta experiencia sólo puede causarle dolor.


La Balada del Cafe Triste

Carson McCullers

Imagen:Brassai

14/11/11

Pensamiento oculto




Por qué no vienes hacia mí

y posas tu palabra en mi desnuda carne

y renuevas mi sangre y la calientas.

Juguemos con la lunática noche

a dibujar mi voz en tu boca

a danzar con música de agua.

... Me crispa este sutil secreto

mientras amablemente hablamos

de las mil noches y una noche.


Orietta Lozano

Imagen:Alejandro Rosemberg

10/11/11

Esta mujer y yo




Esta mujer y yo, que sumamos un siglo,

nos unimos en el beso original

bajo un desnudo encino,

sobre un lecho de hierba,

mientras la luz del sol se abre paso entre las ramas

como un ave que se acerca al nido.

Esta mujer y yo,

sobre la arena suave,

a la sombra de una roca sin pecado,


damos un giro a nuestros cuerpos

humedecidos en una sola voluntad.

Aunque en verdad esta mujer y yo

estamos en un lecho conocido,

imaginando, amando,

y en el momento exacto

nuestros cuerpos irradian una luz

que se escurre como el sol entre las hojas

o una gota en la piedra

y el manantial de la vida brota nuevamente

en estos dos cuerpos que reúnen un siglo

pero no han olvidado el origen del mundo.


Eduardo Langagne

Imagen:Erhard Lobrein

8/11/11

Sueño




¿Es o no es

el sueño que olvidé

antes del alba?

-Borges

Imagen Willian Corey

6/11/11

Primeras tardes en Lesbos



..Recuerda aquellas tardes de noviembre.


.La lluvia

hacía del patio claustro, y el olor de la tierra

subía hasta la ventana donde nos asomábamos.

Era entonces la casa aún más nuestro refugio,

la isla donde hacíamos madurar nuestras manos,

nuestros cuerpos apenas estrenados.


..Llovía,

pero era en otro mundo. En el nuestro, jardines

de carne florecían, arboledas en ciernes;

la rosa de tu vientre contradecía al otoño.

.....Recuerda aquellas tardes... Dormías tras el abrazo

lo mismo que un ambiguo ángel de primavera,

con la frente poblada de besos y de lirios.


Josefa Parra

3/11/11

Tardes con Margueritte



Es la historia de uno de esos encuentros improbables que pueden cambiar una vida. En un parque se encuentran Germain, de algo más de cincuenta años y casi analfabeto, y Margueritte, una frágil anciana apasionada por la lectura. Cuarenta años y cien kilos los separan. Por casualidad, Germain se sienta a su lado. Margueritte empieza a leerle extractos de novelas, haciéndole descubrir la magia de los libros, de la que Germain se creía excluido. De pronto, para la gente que le rodea, para sus amigos del café, que hasta ahora le han tomado por un tonto, la idiotez bascula y cambia de lado. Pero Margueritte se va quedando ciega y, por amor a esta adorable abuela traviesa y atenta, Germain se esforzará y le demostrará que es capaz de leerle cuando ella ya no pueda hacerlo.

" He decidido adoptar a Margueritte. Pronto celebrará su oc- togésimo sexto cumpleaños, más me vale no esperar dema- siado, los ancianos tienen tendencia a morir.

Así, si le pasa cualquier cosa, no sé, si se cae en la calle o le dan un tirón del bolso, ahí estaré yo. Podré llegar rápida- mente, quitar a la gente de en medio y decirles:

–Vale, está bien, váyanse, ahora me encargo yo: es mi abuela.

No lleva escrito en la frente que sólo sea adoptada.

Podría comprarle el periódico, los caramelos de menta, sentarme con ella en el parque, ir a Les Peupliers los domin- gos y, si me da la gana, quedarme a comer.

Evidentemente, antes también podía hacerlo, pero me habría sentido como de visita. A partir de ahora lo haré por gusto y también por deber. Ésta es la novedad: las obligacio- nes familiares. Algo que, lo percibo, me gustará."

Haber conocido a Margueritte me ha cambiado la vida. Tener a alguien en quien pensar con ilusión –alguien que no sea yo, quiero decir– me resulta raro. No estoy acostum- brado. Antes de ella, no había tenido familia."

“Tardes con Margueritte” es una novela cuya ternura te abraza y te mece. Se entremezclan el humor con la tristeza y la soledad que el protagonista siente por la falta del cariño materno, familiar. Un canto de amor al libro y al poder de lectura .


1/11/11

Encender la noche




Pongo llave a la puerta
y me asomo a la oscuridad de la ventana
para burlarme del frío de la noche.
Después me desvisto me acuesto
y apago las luces.
Con mis pies busco
los pies de mi mujer.

Juan Carlos Moises

Imagen:Hooper

30/10/11

En la doliente soledad del domingo

Boucher

Aquí estoy,
desnuda
sobre las sabanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos,
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desdoblada passiones
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores


Bruno Beran


Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor seme encendía
y paraba su dura corola
contra tu cama dulce.


George Brasseur

Veo mi piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rapidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte al sendero de la perdicion
hacia mi mismo centro
y la suave vegetcion del monte
donde urdistes sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fussileria
y truenos primitivos


Toluose Loutrec


Me veo y me estoy viendo,
en un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.
Llueve copiosamente
sobre mi cara
y solo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza

Gioconda Belli



28/10/11

Tu duermes



Tu duermes a mi lado.Caes silenciosamente en ese
mundo donde yo puedo ser alguna remota conocida,una
compañera de banca de parque o la mante que acaba
de dejar para evadirse a esa región donde,mutuamente,
nos privamos de la palabra.

Me conmueve verte dormido,hundido en las sabanas con
el abandono del sueño,enigmáticamente encerrado en tu cuerpo.

También yo me dormiré y entonces quizás te despiertes y
pienses esto que yo estoy pensando,tal vez me
imaginas enredada en algún árbol enmarañado de los
que sabes que me encantan y me quieres alcanzar
tocandome, saciandome el mutismo de estacion de radio
apagada,volviendome a traer hacia tu lado,hacia el amor
que nos dio el sueño.

Gioconda Belli
Imagen:Toulouse Loutrec

26/10/11

Miradas


Hay veces que si miras a los ojos de otra persona y hay una carga emocional entre los dos, hasta la mirada más firme parece quebrarse en temblores y latidos, como si innumerables minúsculas líneas de fuerza se dispersasen en todas direcciones a partir del haz del foco. Nos miramos el uno al otro de esa manera y se quedó esperando sin creerme…

El pajaro espectador

Imagen:Andy Julia

23/10/11

La Tejedora


Tejiendo redes ya se hizo mujer

las mismas redes la vieron crecer

teje que teje con tranquilidad

la tejedora va, la tejedora va

tejiendo red, tejiendo red …

"La Tejedora"


Sandra Ramirez

Imagen.Verneer

21/10/11

Cartas de Eloisa y Abelardo


De Eloísa:


Tu sabes amado mío – y todos saben también – lo mucho que he perdido al perderte a ti. Y cómo la mala fortuna – valiéndose de la mayor y por todos conocida traición – me robó mi mismo ser al hurtarme de ti.

El nombre de esposa parece ser más santo y más vinculante, pero para mí la palabra más dulce es la de amiga y, si no te molesta, la de concubina o meretriz. Tan convencida estaba de que cuanto más me humillara por ti, más grata sería a tus ojos y también causaría menos daño al brillo de tu gloria.Dios me es testigo de que, si Augusto – emperador del mundo entero – quisiera honrarme con el matrimonio y me diera la posesión de por vida, de toda la tierra, sería para mí mas honroso y preferiría ser llamada tu ramera, que su emperatriz.

19/10/11

Atardecer




Es el atardecer cuando uno se aleja,
a la caída del sol.

Es entonces cuando se abandona todo.

El pensamiento recoge su tolda de tela de araña
y el corazón olvida el porqué de su angustia.
El caminante del desierto abandona su campamento,
que pronto desaparecerá bajo la arena,
y continúa su viaje en la quietud de la noche,
guiado por enigmáticas estrellas.

Versión de Axel Von Greiff

Pär Lagerkvist

14/10/11

Tal vez,Oh mar



Tal vez, oh mar, mi voz ya esté cansada

y le empiece a faltar aquella transparencia

aquel arranque igual al tuyo,

aquello que era tan parecido a tu oleaje.



Han pasado los años por mí, sus duras olas

han mordido la piedra de mi vida,

y al viento de este ocaso playero ya le miro

doblándose en las húmedas arenas.



Tú, no; tú sigues joven, con esa voz de siempre

y esos ojos azules renovados

que ven hundirse, insomnes, las edades.


Rafael Alberti

Imagen:Ran Ortner

12/10/11

El beso


¿Sabes de dónde proviene nuestro verdadero poder? ¡Del beso, sólo del beso!

El beso, pese a todo, no es más que un prefacio


Guy De Maupassant

Imagen:Alexander Atsmanchuk

9/10/11

Melancolia




Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas...
Vaga la melodía de una pena que ignoro.
El viento, que estremece marchitadas congojas,
pasa como un recuerdo por el bosque sonoro.

Es otoño. Parece que un ensueño renuncia,
que un desencanto esparce las efímeras galas...
Una dorada pompa que a la muerte renuncia,
con el paisaje mustio forma una lluvia de alas.

Estoy solo. Se siente que el otoño es un viaje...
Hay un alma que llora porque alguien se despide.
Este ocaso de plantas que enrojece el paisaje,
con mi desalentada serenidad coincide.

Pienso en ti, oyendo un canto perdido en lontananza.
Cantan las cosas muertas, la música del vuelo.
Como mi amor caído conserva su esperanza,
la floresta marchita quiere subir al cielo.

Caen las hojas. La selva trágica se derrumba.
Desparrámase un sauce cual generosa fuente.
Las hojas más diversas tienen la misma tumba,
y entremezcladas ruedan en un mismo torrente.

Tú eres como una brisa por mi huerto sonoro.
Mi vida es una rama que, a tu paso, deshojas;
y que tendrá a los vientos un destino que ignoro.
Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas...

Pedro Miguel Obligado

Imagen:Vladimir Kush

5/10/11

Para envejecer juntos nos cogemos las manos


Para envejecer juntos nos cogemos las manos,
yo miro tu sonrisa, tú miras mi tristeza;
irán saliendo arrugas en mi alma y tu cabeza
y canas sobre nuestros espíritus humanos;

idéntica vigilia caerá en nuestras historias:
ver al tiempo ir cerrando una a una las ventanas,
me sonreirás lo mismo que todas las mañanas
y será como un ramo de flores mortuorias;

tú eres ese recuerdo que he de tener un día,
yo soy esa nostalgia que poblará tu frente
cuando ya sea un anciano, amada, anciana mía;

pienso en ese futuro tranquilo y arrugado
como en dos viejos libros qua ya no lee la gente,
con tanto como habrán, en silencio, aguardado.

Felix Grande

Imagen :Sandra Belluzo

3/10/11

Las hojas muertas




Oh, me gustaría tanto que recordaras
Los días felices cuando éramos amigos...
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo...
¿Ves? No lo he olvidado...
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo
Los recuerdos y las penas, también.
Y el viento del norte se las lleva
En la noche fría del olvido
¿Ves? No he olvidado
la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca
Tú me amabas y yo te amaba
Vivíamos juntos
Tú, que me amabas, y yo, que te amaba...
Pero la vida separa a aquellos que se aman
Silenciosamente sin hacer ruido
Y el mar borra sobre la arena
El paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.
Los recuerdos y las penas, también.
Pero mi amor, silencioso y fiel
Siempre sonríe y le agradece a la vida.
Yo te amaba, y eras tan linda...
Cómo crees que podría olvidarte?
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy
Eras mi más dulce amiga,
Mas no tengo sino recuerdos
Y la canción que tú me cantabas,
¡Siempre, siempre la recordaré!

Jacques Prévert