12/7/09

El ultimo lugar desconocido

A los setenta años ahun recuerda
su sueño de la imfancia,con el agua
caliente en el barreño de metal
donde la niña rubia lo bañaba.
Los ojos y la piel,
los labios y el olor de las muchachas.
Despues,la juventud, profundidad
del tacto y una historia ya perdida
antes de comenzar.El cuerpo de ella,
mitico y silencioso,una puerta
entrabierta que no cruzo jamas.
No supo hasta muy tarde
adonde conducia,en la mirada
de una mujer mayor.Eso le basta.
Entra con el espanto de la felicidad,
siente los ojos de ella que le miran
desde detras del mundo del deseo,
Aqui,en este ultimo lugar desconocido


Joan Margarit
Imagen:Anders Zorn

8/7/09

Partimos....



Partimos para distanciarnos del lugar que nos crió y para ver el otro lado de la aurora.Viajamos buscando la fuente de nuestro nacimiento. Partimos para completar el alfabeto, para cargar nuestro adiós de promesas, para viajar tan lejos como el horizonte, anulando nuestro destino y esparciendo las páginas al viento, antes de permitir que huya, o tal vez no, nuestra historia en otros libros.
Partimos hacia destinos no escritos para decir a los que hemos conocido que retornaremos para establecer relaciones otra vez. Partimos para aprender el lenguaje de los árboles que no viajan; para escuchar el tintineo de campanas en los sagrados valles en busca de dioses más piadosos; para arrancarles a los extranjeros la máscara del exilio; para susurrar a los transeúntes que, como ellos, nosotros también pasamos, y que nuestra historia es efímera, tanto en la memoria como en el olvido, lejos de madres que encienden las velas de la ausencia y acortan el lapso del tiempo cada vez que elevan sus manos al cielo.
Partimos para no ver a nuestros padres envejecer, para no advertir las marcas del tiempo en sus rostros. Partimos para anunciarles a los que amamos que aún los amamos, que la distancia no puede asombrarnos y que el exilio puede ser tan dulce y fresco como la patria. Partimos para que al regresar un día, nos reconozcamos como exilados donde quiera que estemos. Partimos para borrar la diferencia entre aire y aire, agua y agua, cielo e infierno. Nada nos importa el tiempo, contemplamos la inmensidad, vemos olas brincando como niños, mientras el mar refluye entre dos barcos: uno que parte y el otro hecho de papel en manos de un niño.
Partimos como un payaso que viaja de poblado en poblado, guiando a sus animales que enseñan a los niños su primera lección de tedio. Partimos para engañar a la muerte que nos persigue de un sitio a otro. Continuaremos así hasta que estemos perdidos, para que donde quiera que vayamos nunca más nos encontremos a nosotros mismos y para que de esta forma nadie pueda encontrarnos.


Yumana Haddad
Imagen:Miguel Angel Beltran

7/7/09

El Amante de Lady Chaterley


En seguida subieron a acostarse,porque empezaba a sentirse frio,y ambos estaban agotados.Constanza se agazapo junto a el,toda encogida de brazos,y se durmieron casi enseguida,perdidos los dos en el mismo sueño.Asi reposaron sin moverse,hasta que el sol se alzo por encima del bosque y empezo aclarar.
Mellors se desperto y contemplo la luz.Las cortinas estaban corridas.
Escucho las llamadas salvajes de los mirlos y zorzales en el bosque.Debia hacer una mañana resplaandeciente: eran las cinco y media,la hora en que se levantaba de ordinario. ¡Que profundamente habia dormido·' ! ¡ Era un dia tan nuevo....!


D H Lawrence-El Amante de Lady Chaterley
Imagen:Nicoletta

5/7/09

Inspiracion


Recojo crisantemos al pie de la haya
y contemplo en silencio las montañas del sur;
el aire de la montaña es puro en el crepusculo,
los pajaros vuelven en bandadas a sus nidos;
todas estas cosas tienen significaccion profunda,
pero cuando intento explicarlas,se pierde en el silencio

Autor:Tao Qian
Imagen :Shr Han

3/7/09

La identidad


Por mucho que él la dijera que la quiere y la encuentra guapa, su mirada de enamorado no le servía de consuelo. Porque la mirada del amor es la mirada del aislamiento. Jean-Marc pensaba en la amorosa soledad de dos viejos seres que han pasado a ser invisibles para los demás: triste soledad que anuncia la muerte. No, lo que ella necesita no es la mirada del amor, sino un aluvión de miradas indiscriminadas, desconocidas, groseras, concupiscentes, que se detengan fatal e inevitablemente sobre ella sin simpatía, sin ternura ni cortesía. Esas miradas la mantienen en la sociedad de los humanos. La mirada del amor la arrebata de ella."


La identidad.- Milan Kundera.
Imagen:James Jebusa Shannon