26/8/15

La casa de las palabras



A la casa de las palabras, soñó Helena Villagra,
acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos
de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían,
locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas
que las miraran, que las olieran, que las tocaran,
que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban
palabras con el dedo y entonces se relamían o
fruncían la naríz. Los poetas andaban en busca de palabras
que no conocían, y también buscaban palabras que
conocían y habían perdido.
En la casa de las palabras había una mesa de los colores.
En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada
poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo
limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre,
rojo sangre, rojo vino.


"El libro de los abrazos" -Eduardo Galeano.-
Imagen:Leszek Bujnoswski

24/8/15

Palabras contagiosas


"Si un libro se puede leer impunemente, no vale la pena tomarse el trabajo. Cuando los libros están de veras vivos, respiran; y uno se los pone al oído y les siente la respiración y sus palabras son contagiosas, peligrosamente, cariñosamente contagiosas…"
Eduardo Galeano

22/8/15

Recuérdame


Si algún día me ves triste no me digas nada, solo quiéreme.
Si me encuentras en la soledad de la oscura noche, no me preguntes nada, solo acompáñame.
Si me miras y no te miro no pienses nada, compréndeme.
Si lo que necesitas es amor no tengas miedo, ámame.
Pero si alguna vez dejaras de quererme no me digas nada.
Recuérdame."

Mario Benedetti

20/8/15

"Peceras de amor"



"Nuestros cuerpos de peces
se deslizan uno al lado del otro.
Tu piel acuática nada en el sueño
junto a la mía
y brillan tus escamas en la luz lunar
filtrándose por las rendijas.
Seres traslúcidos flotamos
confinados al agua de nuestros alientos confundidos.
Aletas de piernas y brazos se rozan en la madrugada
en el oxígeno y el calor
que sube de las blancas algas
con que nos protegemos del frío.
En algún momento de la corriente
nos encontramos
lúcidos peces se acercan a los ojos abiertos
peces sinuosos reconociéndose las branquias agitadas.
Muerdo el anzuelo de tu boca
y poco después despierto
pierdo la aleta dorsal
las extremidades de sirena".

 Gioconda Belli

18/8/15

Amantes


Me preguntas en qué pensaba
Antes de que fuéramos amantes.
La respuesta es fácil.
Antes de conocerte
No tenía nada en qué pensar.


Kenneth Rexroth