3/1/16

Paisaje aproximado


El aire era frío y diáfano. Las nubes llegaban y desaparecían, dejando ver de nuevo las estrellas. Entonces Kathrine vio la aurora boreal. Hacía tiempo que no la veía. Se extendía como una tenue cortina de un extremo al otro del horizonte. Kathrine, esperando, miraba cómo el ancho velo iba encogiéndose al tiempo que el destello cobraba fuerza. Luego, de un momento a otro, quedó reducido a una delgada franja, a una línea verde, espasmódica, una culebra que se retorcía convulsivamente en el firmamento.
Paisaje aproximado-Peter Stamm