16/3/10

Muerte en Venecia

"El cielo era gris; el viento, húmedo. El puerto y las islas habían quedado atrás y pronto se perdió en el horizonte, cubriéndose de vaho toda la tierra firme. Iban cayendo copos de polvo de carbón, hinchados por la humedad sobre la cubierta recién lavada que no acababa de secarse. Ya una hora después, era preciso tender un toldo, pues empezaba a llover."Envuelto en su abrigo, con un libro sobre las rodillas, el viajero descansaba y las horas pasaban sin sentirse. Ya había cesado de llover; el toldo fue retirado de nuevo. El horizonte era perfecto. Bajo la sombría cúpula del firmamento se extendía a diestro y siniestro el mar desierto. Pero en un espacio vacío e inarticulado, nuestros sentidos pierden hasta la medida del tiempo y quedamos sumidos en lo inmensurable."
La muerte en Venecia, Thomas Mann
Imagen:Nicolas Moulin

3 comentarios:

Elvira dijo...

No he leído esta novela de Thomas Mann, pero recuerdo la película de Visconti bastante bien. Me impresionó.

Disfruté más de Los Buddenbrook que de La Montaña Mágica, pero como me apuntaba una amiga, es posible que relea pasajes de la segunda y no de la primera.

Odel dijo...

Elvira no he leido ninguna de las novelas que mencionas, por lo que dices soben ser interesantes, tendre que ponerme algun dia me quedan pendientes

El Toro de Barro dijo...

Ambos -la película y el libro- son extraordinarios. El gusto por el detalle y la percepción de la decadencia de Visconti se compadrean bien con las visiones de Mann. Pero la novela ofrece muchas perspectivas que no está en la mano del lenguaje cinematográfico ofrecer. En ambos casos, tu elección de hoy compensa muchos malos momentos cotidianos