5/11/14

Poema encantado


Ella sonrió y su sonrisa ilumino
mi mundo, era tan resplandeciente
que sentí que estaba soñando despierto,
quede hipnotizado, me quede mirándola fijamente
como se mira algo divino, me perdí en su mirada
y su mirada se perdió en mi, eramos uno solo,
nos convertimos en un bello poema encantado...

Néstor Augusto Esquivel Donato

3 comentarios:

Sneyder C. dijo...

Una mirada basta para quedar hipnotizada... Muy hermoso.

Un cálido abrazo

carmensabes dijo...

Precioso!!

Odel dijo...

Si a mi tambien me parecio por eso quise compartirlo