22/12/14

Mas metros de soledad

¿Cuánto tiempo les queda, a los libros,
tal y como los conocemos? El olor de las hojas
cosidas en el orden necesario
para la emoción, el peso inequívoco
de la materia sostenida entre
las manos, la elasticidad de la luz
–a veces cóncava, a veces convexa–
al pasar cada página. Imagino
la perplejidad de todos esos seres
nacidos con el alma de papel
–la carcoma, por ejemplo, las arañas, los ácaros,
los insomnes que chupan la sangre blanca
de la celulosa– cuando ya no existan
libros en las repisas. Pienso también,
claro, en las ventajas derivadas
del cambio: las casas se expandirán,
se abrirá el espacio, aparecerán
paredes donde no las sospechábamos.
De esa manera tendremos más metros
cúbicos para llenarlos de soledad.

Gemma Gorga