12/12/14

Ella...

Ella era la pequeña ventanita, el minúsculo agujero luminoso en mi sombría cueva de angustia. Era la redención, el camino de la liberación. Ella tenía que enseñarme a vivir o enseñarme a morir; ella, con su mano segura y bonita, tenía que tocar mi corazón entumecido para que al contacto con la vida floreciera o se deshiciese en cenizas”.
El Lobo estepario" (Herman Hesse)

3 comentarios:

Carmen Forján dijo...

Siempre hay alguien especial que logra irradiar sobre nosotros algo de luz. Precioso.
Besines, Odel!

Odel dijo...

Tienes razon, aunque a veces cuesta encontrarla
Gracias por tu visita .Carmen

Sneyder C. dijo...

Cuando sea ventana se abre entra el sol a raudales...he inunda el corazón con su mágica luz...

Un cálido abrazo Odel