10/10/12

Esta noche



Como duelen los vientos esta noche
cuando lejos los tambores
 de la guerra
se acarician tristemente y pedazos de cielo
se desprenden podridos, fatigados.
Esta noche en la habitación con aroma de durazno

los amantes susurran como soldados heridos
y recuerdan su primer beso como una suave bala.
En los vejados divanes, los abuelos de risa
 lánguida
sólo esperan la fría caricia
 de la muerte
y se entretienen, tejiendo, sus horas de recuerdos.
La noche avanza como un gran dios que hechiza en el
miedo
más allá de los bosques
y las sombrías trampas,
más allá del salvaje amor de la hembra humillada.
Orieta Lozano
Imagen:Gabriel Maamud

8/10/12

Un Instante




Entramos en la cabina y estábamos allí solos los dos.
Nos miramos sin hacer otra cosa. 
Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad...
En el quinto piso ella bajó y yo, que continuaba,
comprendí que nunca más la vería,
que era un encuentro de una vez para siempre
y que aunque la hubiera seguido lo habría hecho como un muerto,
y que si ella se hubiera vuelto hacia mí
sólo hubiera podido hacerlo desde el otro mundo.

Vladimir Holan

3/10/12

La historia de amor



“Es cierto que a veces la gente también sentía cosas para las que no había palabras, y no se hablaba de ellas. Es posible que la emoción más vieja del mundo fuera la de sentirse conmovido; pero describirla –nombrarla siquiera- debía de ser como tratar de apresar algo invisible.
(También es posible que el sentimiento más antiguo del mundo fuera, sencillamente, la confusión.)
Una vez la gente empezó a sentir, creció el deseo de sentir. Todos querían sentir más y más profundamente, aunque doliera. La gente se hizo adicta al sentimiento. Peleaba por descubrir sentimientos nuevos. Es posible que así naciera el arte. Se creaban nuevas clases de alegría al tiempo que nuevas clases de tristeza. La eterna decepción de lo que es la vida; el alivio de un respiro inesperado; el miedo a la muerte.
Ni siquiera hoy en día existen todos los sentimientos posibles. Faltan todavía los que están más allá de nuestra capacidad y nuestra imaginación. Muy de tarde en tarde, cuando aparece una música como nadie había compuesto, un cuadro como nadie había pintado o alguna cosa imposible de predecir, entender ni describir, irrumpe en el mundo un sentimiento nuevo. Y entonces, por millonésima vez en la historia del sentimiento, el corazón se eleva y absorbe el impacto.”

Nicole Krauss en “La historia del amor”
Imagen; Arthur Hughes



30/9/12

De Jane Clairmont a Lord Byron



Carta de Jane Clairmont a Lord Byron, 1815 

Usted me dice que le escriba brevemente y tengo mucho que decir. Usted también me incita a creer que era un capricho el que hizo que yo amara ser un accesorio para usted. No puede ser un capricho puesto que usted ha sido para mi el año pasado el objeto de meditación al cual dediqué cada momento solitario. 
No espero que usted me ame, yo no soy digna de su amor. Siento que usted es superior, con todo para mi sorpresa, para mi felicidad, usted reveló pasiones que había creído no vivirían largamente en su pecho. 
¿Tendré también que arrepentirme por querer experimentar el deseo de la felicidad? ¿rechazarla cuando se ofrece? 
Puedo aparecer a usted imprudente, viciosa; mis opiniones detestables, mi teoría depravada; pero una cosa, por lo menos, le demostrará el tiempo: que lo amo dulcemente y con afecto, que yo soy incapaz de cualquier cosa que se acerque al sentimiento de venganza o maldad. Le aseguro, en el futuro su voluntad será la mía, y todo que usted quiera hacer o decir, no lo cuestionaré.

24/9/12

Cosas que no tendremos


Cosas que no tendremos:

Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches de verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.

Cosas que me he perdido:

No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.

Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.

Josefa Parra
Imagen:Wendy Jones